-Opinión-
Por Ale Ariza

Huatulco está ubicado en la costa de Oaxaca, es una población de alrededor de 7400 habitantes, la cual es conocida por sus múltiples bahías, por ello se convierte en un gran atractivo turístico. Así que hoy te vamos a platicar, cómo es que se vive ir de viaje a este rincón de la República Mexicana.
Saliendo del aeropuerto de la Ciudad de México, terminal 1, en dónde los boletos de clase turista/económica rondan los 3 mil pesos; el vuelo puede tener una duración de 50 minutos aproximadamente, dependiendo la ruta que se tome.
Llegando a nuestro destino, notamos que el aeropuerto es muy pequeño, así que no hay puente de abordaje, por lo cual tendrás que descender del avión por unas escaleras y caminar un poco antes de entrar al edificio donde podrás recibir tus maletas y posteriormente buscar tu transporte hacia tu hotel.
Nosotros nos alojamos en Crucecita, la principal localidad de Huatulco, ubicada a 16 kilómetros del aeropuerto. En donde el principal atractivo es la comida, realmente encontramos muchos lugares en donde puedes comer a un precio accesible.
Dentro de la gastronomía de Huatulco, podrás deleitarte con los siete distintos moles, el negro, el rojo, el chichilo, el verde, el amarillo, y el mancha manteles.
Si lo tuyo es la carne, te recomendamos probar el tradicional tasajo oaxaqueño y la cecina enchilada acompañados de un chile de agua; aunque también existen otras opciones como los son las tradicionales tlayudas.
Por ahí dicen que si quieres el verdadero sabor y precios económicos, tendrás que ir a los mercados a comer, pero nosotros notamos que en realidad no hay mucha diferencia entre precios y sabores al comer en los restaurantes y dentro del mercado. Así que la última palabra la tienen ustedes.
Aunque claro que al ir a comprar souvenirs, notamos que el mercado es la mejor opción, aquí encontramos una variedad de tazas de cerámica pintadas a mano, ropa típica de la región, chocolate, chapulines, mezcal en múltiples presentaciones, entre muchas otras cosas, las cuales puedes conseguir a un precio bastante accesible.
Cuándo fue el momento de ir a visitar las playas, nos ofrecieron varios recorridos en barcos visitando las 9 bahías principales, pero optamos por ir por nuestros propios medios. Así que fuimos al zócalo a tomar un taxi, lo cuales tienen tarifas fijas, me sorprendió, ya que normalmente los taxistas en lugares turísticos, suben mucho las tarifas de sus servicios, pero aquí, los precios están visibles para que todos los que necesiten transporte puedan tener un precio justo.
Platicando con los taxistas que nos llevaron a nuestro destino, nos comentan que mantener sus precios les ha ayudado a que la gente siga pidiendo sus servicios, fomentando así el consumo local de taxis, evitando que empresas como Uber o Didi lleguen a ocupar sus lugares.
Nosotros visitamos cinco de las múltiples bahías con las que cuenta Huatulco, conocidas como: Conejos, La Bocana, Arrocito, La entrega y Santa Cruz. Nos percatamos que las playas son muy limpias, y las aguas en su mayoría azules y cristalinas, con excepción de La Bocana, en donde el oleaje es muy fuerte, y se presta para que los que gusten del surf puedan pescar buenas olas. Lo que la hace de mis bahías favoritas es que pareciera que eres el único que se encuentra en el lugar, y es tan grande que tienes un gran espacio para caminar tranquilamente por la orilla, admirando a todos los cangrejitos que habitan a la orilla.
Esta vez nos percatamos que la playa estaba mucho más retirada de la orilla a comparación de la última vez que viajamos ahí (en el mes de febrero), así que le preguntamos a una chica local, la cual nos comentó que eso era completamente normal que la playa tuviera esos movimientos alrededor del mes de abril; otros movimientos que tiene la playa de La Bocana, es que arroja muchos troncos de diversos tamaños a la orilla, lo cual nos parece impresionante, ya que han llegado a encontrar troncos de gran tamaño.
Respecto a las bahías La entrega y Santa Cruz, nos dimos cuenta de que son de las más turísticas, puesto que el oleaje que podemos encontrar es bajo, y se presta para acudir con la familia que tiene niños pequeños.
El nombre de la playa Arrocito se debe al tamaño y forma de su arena que asemeja a un grano de arroz; esta es una de las playas más pequeñas de Huatulco, ya que mide 50 metros aproximadamente de longitud y de ancho tiene de 15 a 20 metros. Aquí podemos encontrar menos gente que en las bahías antes mencionadas, lo cual la hace una playa muy tranquila para ir con la familia.
Bahía Conejos se convirtió en mi bahía favorita, ya que para llegar ella tendrá que caminar aproximadamente 5 minutos por un sendero en el bosque, dónde serás guiado por el sonido de las olas, hasta encontrarte con una vista maravillosa de toda la bahía en lo alto de una pequeña montaña, al descender, encontraras aproximadamente 10 sombrillas que las personas locales colocaron para poder ofrecer, comida y bebidas. El oleaje es tranquilo, el agua es azul y la calma que se siente es bastante grata.
Dentro de los principales turistas que visitan Huatulco son canadienses y estadounidenses, lo cual me alegra, porque eso sígnica que la economía del lugar se está activando, pero a la vez creo que es un lugar al cual los mexicanos deberían visitar más seguido, ya que es barato, seguro y sus playas son hermosas.
Huatulco tiene mucho por ofrecer, tanto por el lado histórico, como el gastronómico y los paisajes que tiene. Te invito a considerar viajar a Huatulco en tus próximas vacaciones, si es que buscas un plan tranquilo, relajado y rústico, este es el lugar indicado para ti.




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