Por: Montserrat Pliego
Una familia, harta de no tener servicio a internet debido a la lejanía de la ciudad, está llevando al pequeño pueblo de Paull (Reino Unido) a toda velocidad hacia el Siglo XXl al establecer su propio sistema de conexión en ¡UNA IGLESIA!
Simon Taylor y su hijo Paull (quién fue bautizado como su propio pueblo) tenían una idea casi nula sobre la tecnología, pero alentados por ayudar a su propio pueblo investigaron, y lograron llegar a una solución de bajo costo. Con tan sólo US$130 instalaron en lo alto del campanario de la iglesia, un equipo que les permite navegar por la red.
«Averiguamos, preguntamos… Terminamos comprando un transmisor y un receptor en un negocio de electrónica y los pusimos a prueba. Después pensamos dónde instalar el sistema para beneficio de todos y fuimos a la iglesia a pedir permiso», dijo Simon, en entrevista telefónica con BBC Mundo.
Y es así, como la iglesia de San Andrés en Paull, dejo de ser sólo un santuario de fe, y dio paso a convertirse, no sólo en albergue de los equipos, también en sede de talleres sobre redes sociales y un cibercafé- muy peculiar si me lo preguntan- de libre acceso para una comunidad de 700 habitantes, en dónde están a la venta las tradicionales tazas de té inglés, un buen café o bebidas refrescantes y tortas a un módico precio.
Junto con un vecino, los Taylor convencieron al párroco de San Andrés, la iglesia local que está en pie desde el año 1355.
El párroco enseguida vio el lado bueno de una idea- que parecía un tanto descabellada- para que se instalara el equipo en la parte alta del campanario, al que después conectaron a un cable de fibra óptica cercano. Pero no fue, sino hasta 7 meses después (pues tuvieron que esperar el permiso del consejo parroquial del condado) que el proyecto por fin se echó a andar.
El servicio, bautizado «The Hubb», y no se considera con fines de lucro, sólo se cobran alrededor de US$40 al mes para darle un buen mantenimiento y parte de ello se designa a las labores de mejore de la iglesia, que ya se esta viendo beneficiada por este novedoso servicio en la zona, ya que el número de visitantes aumentó de 10 por domingo a más de 100 cada fin de semana, todos ellos alentados y curiosos por el cibercafé gratuito.
«Hoy no se puede vivir sin internet, hace falta para todo. No podíamos quedarnos afuera», dice el hombre, que se está conociendo cómo el “pequeño empresario digital”.
Fuente de información: BBC MUNDO (Portal web)
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/09/130930_internet_en_iglesia_hull_vp.shtml

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